| Positive RevolutiON | |
![]() La revolución positiva ya ha comenzado Positive RevolutiON! Protagonistas de nuestro mundo, reunió a centenares de jóvenes de toda España en Madrid. “Esta noche –les dijo Maria Emmaus Voce- habéis empezado algo grande. Id adelante, sin miedo. El mundo es vuestro. La revolución positiva ha comenzado”. ![]() “¡Genial, magnífico, impresionante!”. “Ha sido una experiencia nueva y además bastante diferente de todas a las que había participado”. “Estoy muy contenta pensando que ya somos muchos los que vivimos así”. “Sin duda lo mejor fue el taller por la tarde y el momento de la sala con todas las experiencias de alegrías y dolores”. “Las respuestas de Maria Voce... una experiencia sublime”. Estas son algunas de las impresiones recogidas entre los jóvenes presentes. Canciones, coreografías y una sugerente propuesta para vivir a lo largo del día: “Nunca es pequeño lo que se hace por amor”. Así comenzó Positive RevolutiON!, el encuentro organizado por los jóvenes de los Focolares. Una propuesta para vivir juntos y cambiar el mundo. Cientos de jóvenes repartidos en 18 talleres con títulos muy variados: ¿Sonríes? - Bioética, actitudes ante el valor de la vida - Estudio, consumo, trabajo, me divierto, me relaciono, ¿estoy satisfecho? (Economía de Comunión) - Mucho más que puro teatro - Voluntariado: ¡no mires, actúa! - Green revolution,… La tarde continuó con todos en la sala, compartiendo lo vivido en los talleres. Muchas fueron las experiencias que contaron los jóvenes sobre cómo viven su día a día: en el estudio, cuando salen los fines de semana, organizando conciertos solidarios, construyendo “puentes de fraternidad” con jóvenes musulmanes en Tánger,… y también cómo viven cuando llega el dolor.Y mientras hablaban los jóvenes, le hacían preguntas a Maria Emmaus Voce, presidenta del Movimiento de los Focolares. Juntos fueron desplegando un estilo de vida que cautivó a todos: vivir por grandes ideales, pendiente de quien tienes al lado, viviendo con y por él, viendo a Jesús en cada uno. Maria Emmaus Voce era una más con ellos: “En tiro con arco, cuando se quiere dar en la diana, no se puede mirar al centro, se tiene que mirar más arriba, porque en la trayectoria la flecha desciende. Si vosotros apuntáis al centro antes de lanzar, la flecha acaba en el suelo. Tenéis que mirar más arriba para dar en la diana. Mirad alto, no tengáis miedo, sois vosotros los protagonistas de vuestra vida. No esperéis a mañana para hacer el mundo nuevo, el mundo nuevo lo estáis haciendo ya. Sois vosotros. Ya habéis empezado a hacerlo. ¿Cómo? Como ellos han contado antes: tomando las palabras del revolucionario más grande, Jesucristo. Su revolución comenzó hace dos mil años y todavía no ha terminado; cada uno de nosotros tiene que poner de su parte para esta revolución, partiendo de la palabra amor. Viviendo en el amor, siendo amor vivo para todas las personas con las que os encontraréis. No os contentéis con menos, no os contentéis con menos”.Positive revolutiON contó con la participación de medio centenar de jóvenes portugueses, que no dudaron en hacer kilómetros para estar presentes en este acontecimiento. De muchos lugares del mundo llegaron mails, sms… de adhesión y cercanía, expresión de los miles de jóvenes que trabajan y viven ya por el mundo unido, mostrando que no solo es posible, sino que ya realidad. También se compartió esta jornada con jóvenes de otros Movimientos o realidades eclesiales.El encuentro concluyó con un espectáculoconstruido en gran medida con la aportación de los participantes en muchos de los talleres. Y no faltó el anunciar las próximas citas: Encuentro internacional de jóvenes en Roma, previo a la beatificación de Juan Pablo II y la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid. | |
martes, 1 de febrero de 2011
La revolución positiva ya ha comenzado
viernes, 7 de enero de 2011

Palabra de vida - Enero 2011
Como en años pasados, del 18 al 25 de enero se celebra en muchos lugares del mundo la “Semana de oración por la unidad de los cristianos”, mientras que en otros sitios tiene lugar en Pentecostés.
Chiara Lubich solía comentar el versículo bíblico elegido cada año con tal motivo. Este año la frase bíblica para la Semana de oración es: «Todos se mantenían constantes a la hora de escuchar la enseñanza de los apóstoles, de compartir lo que tenían, de celebrar la cena del Señor y de participar en la oración» (Hch 2, 42). Proponemos para reflexionar y vivir un texto de Chiara de 1994 que comenta Hechos 4, 32.
«El grupo de los creyentes estaba totalmente compenetrado en un mismo sentir y pensar y ninguno consideraba de su exclusiva propiedad los bienes que poseía, sino que todos lo disfrutaban en común» (Hch. 4, 32) (1).
Esta Palabra de vida nos presenta uno de esos cuadros literarios (véase también Hch 2, 42; 5, 12-16) en los que el autor de los Hechos de los Apóstoles nos da a conocer a grandes rasgos la primera comunidad cristiana de Jerusalén. Ésta se caracterizaba por su lozanía, su dinamismo espiritual., por la oración, por el testimonio y, sobre todo, por su gran unidad, rasgo que Jesús quería que fuese signo inconfundible y fuente de fecundidad de su Iglesia.
El Espíritu Santo, que en el bautismo se les da a todos los que acogen la Palabra de Jesús, al ser espíritu de amor y de unidad, hacía de todos los creyentes uno, con el Resucitado y entre ellos, y los llevaba a superar todas las diferencias de raza, cultura y clase social.
«El grupo de los creyentes estaba totalmente compenetrado en un mismo sentir y pensar y ninguno consideraba de su exclusiva propiedad los bienes que poseía, sino que todos lo disfrutaban en común».
Pero veamos con más detalle los aspectos de esa unidad.
Ante todo, el Espíritu Santo obraba entre los creyentes la unidad de sus corazones y de sus mentes y, en la dinámica de la comunión fraterna, los ayudaba a superar los sentimientos que la hacían difícil.
En realidad, el mayor obstáculo para la unidad es nuestro individualismo, es el apego a nuestras ideas, puntos de vista y gustos personales. Las barreras con las que nos aislamos y excluimos al que es distinto de nosotros se construyen con el egoísmo.
«El grupo de los creyentes estaba totalmente compenetrado en un mismo sentir y pensar y ninguno consideraba de su exclusiva propiedad los bienes que poseía, sino que todos lo disfrutaban en común».
Y la unidad obrada por el Espíritu Santo se reflejaba necesariamente en la vida de los creyentes. Su unidad de pensamiento y de corazón se encarnaba y se manifestaba en una solidaridad concreta, en el compartir sus bienes con los hermanos y hermanas necesitados. Y precisamente porque su unidad era auténtica, no toleraba que en la comunidad unos viviesen en la abundancia mientras que a otros les faltaba lo necesario.
«El grupo de los creyentes estaba totalmente compenetrado en un mismo sentir y pensar y ninguno consideraba de su exclusiva propiedad los bienes que poseía, sino que todos lo disfrutaban en común».
La Palabra de vida de este mes subraya la comunión y la unidad, tan encarecida por Jesús. Para realizarla, Él nos dio su Espíritu. ¿Cómo viviremos, pues, esta Palabra de vida?
Escuchando la voz del Espíritu Santo, trataremos de crecer en esa comunión en todos los ámbitos. Ante todo, en el espiritual, superando los brotes de división que llevamos dentro de nosotros. Por ejemplo, sería un contrasentido querer estar unidos a Jesús y al mismo tiempo estar divididos entre nosotros comportándonos de un modo individualista, yendo cada uno por su cuenta, juzgándonos e incluso excluyéndonos. Por lo tanto, es necesario que nos convirtamos de nuevo a Dios, que nos quiere unidos.
Además, esta Palabra nos ayudará a comprender cada vez mejor la contradicción que existe entre la fe cristiana y el uso egoísta de los bienes materiales. Nos ayudará a solidarizarnos realmente con los que están necesitados, aun dentro de nuestras posibilidades.
Como nos encontramos en el mes en que se celebra la semana de oración por la unidad de los cristianos, esta Palabra nos impulsará a rezar y a reforzar nuestros vínculos de unidad y de comunión con nuestros hermanos y hermanas que pertenecen a otras Iglesias, con los que tenemos en común una única fe y un único espíritu de Cristo que recibimos en el bautismo.
Chiara Lubich
(1) Palabra de Vida, enero 1994; publicada en Ciudad Nueva, nº 295.
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Maria Emmaus Voce era una más con ellos: “En tiro con arco, cuando se quiere dar en la diana, no se puede mirar al centro, se tiene que mirar más arriba, porque en la trayectoria la flecha desciende. Si vosotros apuntáis al centro antes de lanzar, la flecha acaba en el suelo. Tenéis que mirar más arriba para dar en la diana. Mirad alto, no tengáis miedo, sois vosotros los protagonistas de vuestra vida. No esperéis a mañana para hacer el mundo nuevo, el mundo nuevo lo estáis haciendo ya. Sois vosotros. Ya habéis empezado a hacerlo. ¿Cómo? Como ellos han contado antes: tomando las palabras del revolucionario más grande, Jesucristo. Su revolución comenzó hace dos mil años y todavía no ha terminado; cada uno de nosotros tiene que poner de su parte para esta revolución, partiendo de la palabra amor. Viviendo en el amor, siendo amor vivo para todas las personas con las que os encontraréis. No os contentéis con menos, no os contentéis con menos”.